12 postres coreanos que no te puedes perder
Los postres coreanos son divertidos, acogedores y están llenos de sabor. Algunos son suaves y cremosos, otros son masticables y refrescantes, y todos aportan algo diferente a la mesa. Si estás listo para probar algo dulce, estos postres coreanos son un excelente punto de partida.

Si quieres más ideas para postres, no te pierdas estas recetas de helado frito y mini tartas de queso. Pero antes, vamos a descubrir estos postres coreanos y los sencillos trucos que los hacen tan deliciosos.
Pastel de sándwich de helado
El pastel coreano de helado y galletas es un postre divertido que combina un bizcocho esponjoso, helado cremoso y un glaseado dulce por encima. Es fresco, esponjoso y ese tipo de delicia que se siente realmente especial. Y si te encantan los postres divertidos, no te pierdas tampoco mi helado de Oreo frito.
Helado de vino de arroz coreano
El helado de vino de arroz coreano es un divertido postre helado con un sabor ligeramente dulce y un toque ácido. Es cremoso, refrescante y tiene un sutil sabor a vino de arroz que le da un toque diferente, en el mejor sentido. Una excelente opción si buscas un postre de inspiración coreana que sea fresco y cremoso.
Granizado de frutas con leche
El helado de frutas coreano es frío, cremoso y está repleto de sabor a fruta fresca. El esponjoso hielo raspado se cubre con frutas de colores y un chorrito de leche condensada dulce, lo que da como resultado un postre ligero, refrescante y muy bonito. Es el tipo de delicia que casi da pena comerse.
Donas retorcidas coreanas (Kkwabaegi)
Los kkwabaegi son unos buñuelos retorcidos coreanos con una capa exterior crujiente y un interior suave y esponjoso. Son ligeramente dulces, suelen espolvorearse con azúcar y están deliciosos cuando están calientes. Son sencillos, reconfortantes y el tipo de bocadillo callejero del que es difícil comer solo uno.
Hotteok: tortitas dulces coreanas
El hotteok es uno de esos bocadillos callejeros que te dan ganas de volver a comer al instante. Tiene una corteza crujiente y dorada, con un interior suave y pegajoso relleno de azúcar morena, canela y nueces. Cálido, dulce y muy reconfortante, es el tipo de postre que hace que cada bocado sea una delicia.
Postre coreano de arroz dulce (Yaksik)
Las tortas de arroz dulce coreanas, o tteok, son suaves, masticables y muy satisfactorias. Elaboradas con harina de arroz, se presentan en todo tipo de formas y sabores, desde los clásicos más sencillos hasta versiones rellenas de pasta de frijol rojo, sésamo o nueces.
Son deliciosos, ligeramente dulces y una forma muy divertida de probar un postre tradicional coreano.
Postre coreano de hielo raspado
El patbingsu es un postre coreano ligero y refrescante a base de hielo raspado, ideal para los días calurosos. Se prepara con hielo raspado esponjoso y se adorna con ingredientes como frijoles rojos dulces, fruta y leche condensada. Frío, cremoso y con una textura muy divertida, es uno de esos postres que sientan especialmente bien en verano.
Pastel de miel coreano (Yakgwa o Yakwa)
El yakgwa es un pastel tradicional coreano de miel, crujiente por fuera y suave por dentro. Elaborado con ingredientes sencillos como harina, miel y aceite de sésamo, es ligeramente dulce y rebosa encanto de antaño. Es uno de esos postres que resultan a la vez especiales y reconfortantes.
Dasik (Traditional Korean pressed cookie)
Las dasik son unas delicadas galletas coreanas que se elaboran mezclando granos molidos, edulcorantes y, en ocasiones, frutos secos o semillas. Se moldean con hermosos moldes de madera, lo que les confiere sus bonitos diseños y su aire tradicional. Ligeras, crujientes y ligeramente dulces, suelen servirse en bodas, fiestas y otras ocasiones especiales.
Pasteles de hojaldre de frijol rojo
El bungeoppang es un popular bocadillo callejero coreano con una capa exterior crujiente y dorada y un relleno caliente de frijoles rojos dulces en su interior. Con forma de pez, es divertido de comer y resulta especialmente delicioso en los días fríos. Su corteza crujiente y su centro suave hacen que sea fácil enamorarse de él.
Ponche coreano saludable de canela y jengibre
El sujeonggwa es una reconfortante bebida coreana elaborada con canela, jengibre, caquis secos y azúcar moreno. Es cálida, tiene un toque sutil de especias y el punto justo de dulzor. Se puede servir caliente o fría, y resulta especialmente deliciosa cuando apetece algo relajante y un poco diferente.
Pasteles de arroz glutinoso caseros
Las tortitas de arroz pegajoso coreanas, o tteok, son masticables, saciantes y muy divertidas de comer. Elaboradas con harina de arroz y cocidas al vapor hasta que quedan blanditas y elásticas, las hay de todo tipo de formas y sabores. Algunas están rellenas de pasta dulce de frijol rojo, mientras que otras están recubiertas de harina de soja para darles un acabado sencillo y clásico.
Hotteok: tortitas dulces coreanas
El hotteok es uno de esos postres que es imposible no amar. Estas tortitas dulces coreanas son suaves y esponjosas por dentro, con un exterior dorado y crujiente y un relleno cálido y cremoso hecho con azúcar morena, canela y nueces. Son reconfortantes, dulces y están especialmente deliciosas mientras aún están calientes.
Conclusión
Los postres coreanos están llenos de texturas divertidas y sabores reconfortantes. Algunos son masticables, otros cremosos y otros fríos y refrescantes, pero todos aportan algo especial. Si te encantan los dulces, hay un postre coreano para cada antojo.
