
Rico, reconfortante y con esa magia que une lo dulce y lo salado. Este tagine marroquí de ternera y ciruelas se cocina a fuego lento con especias cálidas, carne tierna y ciruelas melosas para elevar tu cena al siguiente nivel.
En un bol, mezcla la cúrcuma, el ras el hanout, la sal, la pimienta y 1 cucharada de aceite hasta formar una pasta ligera. Añade los dados de ternera y remueve para que se impregnen bien. Deja reposar mientras preparas los demás ingredientes (o marínalos hasta unas horas para obtener un sabor más intenso).
Calienta el aceite restante en una olla pesada o en una cocotte a fuego medio-alto. Añade la cebolla y cocina durante 3-4 minutos hasta que esté blanda y ligeramente dorada. Incorpora el ajo y cocina durante 30 segundos hasta que suelte su aroma.
Añade los dados de ternera y séllalos por todos los lados hasta que se doren, unos 6-8 minutos.
Añade la rama de canela y el caldo. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego al mínimo, tapa y cocina a fuego lento de 1 a 1 ½ horas, hasta que la carne esté tierna y la salsa haya espesado ligeramente.
Mientras la ternera se cocina a fuego lento, derrite la mantequilla en un cazo pequeño. Añade las ciruelas remojadas, la miel y la canela molida. Cocina a fuego lento durante 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las ciruelas estén blandas y cubiertas por un glaseado almibarado.
Sirve la ternera en una fuente y vierte las ciruelas y el almíbar por encima. Espolvorea con almendras tostadas o semillas de sésamo y termina con cilantro fresco.
Disfrútalo caliente con pan marroquí, cuscús o una ensalada verde sencilla.