
Pollo ahumado a la parrilla con tzatziki refrescante. Fresco, sencillo y delicioso, un pequeño sabor de Grecia en casa. Perfecto para comer o cenar.
Coloca el pepino rallado en un bol y añade media cucharadita de sal. Mezcla bien.
Pon esta mezcla sobre una estopilla y exprime toda el agua del pepino. Elimina toda la humedad posible para evitar que la salsa quede líquida.
En otro bol, bate el ajo, el vinagre de sidra de manzana, el aceite de oliva y el resto de la sal.
Añade el pepino rallado a esta mezcla junto con el yogur griego, el eneldo y la pimienta negra.
Mezcla y cubre la salsa tzatziki. Ponla en la nevera durante al menos 30 minutos para que los sabores se integren.
Mezcla todos los ingredientes y reserva.
Coloca el pollo en un bol y añade el zumo de limón, el aceite de oliva y 1 cucharada del condimento. Mezcla hasta que el pollo esté completamente cubierto con el adobo.
Cubre el pollo y ponlo en la nevera durante 1-2 horas.
Pon tu parrilla o plancha a fuego medio-alto y deja que alcance una temperatura de 190 °C-230 °C.
Ensarta los cubos de pollo adobado en brochetas de metal y colócalas sobre la parrilla o plancha.
Cocina el pollo durante 5-6 minutos por cada lado con la tapa cerrada. Busca un color dorado en el exterior y una temperatura interna de 75 °C.
Coloca las brochetas en una fuente y sirve con pan de pita caliente. Sirve la salsa tzatziki en un bol y decora con dos rodajas de pepino encima.
¡Sirve y disfruta!