
La comida marroquí es absolutamente deliciosa, pero lleva algo de tiempo y paciencia preparar uno de estos apetitosos tajines. Este plato ofrece los sabores de la sabrosa comida marroquí manteniendo la lista de ingredientes sencilla y con solo unos pocos pasos.
Para empezar, prepara y limpia los hígados de pollo. Puedes consultar el tutorial en el artículo anterior. Consiste en remojar, enjuagar y secar los hígados de pollo.
Asegúrate de que los hígados estén completamente secos con papel de cocina antes de cocinarlos. Después, córtalos en trozos más pequeños si lo deseas.
Antes de empezar el proceso de cocción, también puedes triturar los tomates. Combina los tomates en cubos, el comino, el pimentón y la cúrcuma en una batidora. Tritura hasta obtener una pasta suave.
A continuación, calienta un poco de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade las cebollas y sofríelas hasta que se ablanden (unos 5 minutos).
Añade el ajo picado y la guindilla fresca en rodajas. Mezcla bien los ingredientes y fríelos durante un minuto.
Después, añade los cubos de hígado de pollo. Deja que se cocinen durante unos 4-6 minutos removiendo con frecuencia. Retíralos del fuego y resérvalos.
Vierte la mezcla de tomate triturado y especiado en un cazo aparte. Remueve bien los ingredientes y lleva la salsa a ebullición suave. Déjala cocinar durante unos 10 minutos o hasta que se haya evaporado la mayor parte del líquido. Deberías obtener una mezcla espesa y consistente.
Por último, vierte la salsa de tomate cocinada sobre los hígados de pollo y las cebollas. Deja que se cocine a fuego lento durante 5 minutos.
Después, decora los hígados de pollo marroquíes con cilantro fresco picado y sírvelos inmediatamente.