
Este arroz jollof al horno es reconfortante, lleno de sabor y muy fácil de preparar. Una cena familiar que combina a la perfección con unas brochetas de pollo sencillas.
Primero, pon las brochetas de madera (si vas a usar de madera) en remojo en agua durante unos 10 minutos. Esto ayudará a que no se quemen mientras cocinas el pollo.
Mezcla el pollo con sal, ajo en polvo, cebolla en polvo y cayena. Asegúrate de que todos los trozos queden bien cubiertos con la mezcla de especias.
A continuación, ensarta el pollo y los pimientos en las brochetas, alternando los colores.
Calienta el aceite de oliva en una sartén grill. Cocina las brochetas de 8 a 12 minutos, dándoles la vuelta, hasta que el pollo esté bien hecho.
Cuando el pollo esté hecho, puedes retirar las brochetas y reservarlas.
Precalienta el horno a 200 °C (400 °F). Coloca una bandeja pequeña con agua en la rejilla inferior para generar vapor.
En una olla grande apta para horno, calienta el aceite de oliva. Sofríe la cebolla 2–3 minutos y luego añade el jengibre, el ajo y la Scotch bonnet.
Incorpora el concentrado de tomate, los tomates triturados, el curry, la cayena, la sal y la pimienta. Cocina 5 minutos.
Añade el arroz y remueve para que se impregne. Vierte el caldo y luego mezcla las zanahorias, los guisantes y el pimiento en rodajas.
Si tu olla es apta para horno, cúbrela bien con papel de aluminio y hornea 45–60 minutos, hasta que el arroz esté tierno. Si no lo es, pasa todo a una fuente de horno antes de cubrir y hornear.
Esponja el arroz, ajusta el punto de sal y decora con pimientos frescos.